El pórtico norte fue la primera zona excavada de foro. Los trabajos arqueológicos fueron llevados a cabo por Martín Almagro Gorbea. Los restos que se observan in situ corresponde a la planta baja del mismo, que probablemente sirvió como archivo de la ciudad. Sobre esta planta baja se elevó una superior al mismo nivel que el enlosado del foro, era el modo que los romanos tenían para salvar la inclinación natural del cerro. En lugar de rampas, preferían construir  plataformas aterrazadas e ir manteniendo la horizontalidad .  Desde el foro, y a través de la planta superior de este pórtico, los ciudadanos accedían directamente, y sin subir o bajar escaleras, a la parte alta del teatro. Esta organización tan racional del espacio está recogida en los diez libros de Arquitectura de Vitrubio, que legó a la historia las claves del urbanismo romano.